República de Malta, 2026
PASO INOCENTE
Considerando cada barco como un “territorio flotante” del estado cuya bandera enarbola, el crucero Innocent Passage se proponía dar la vuelta al mundo en dos horas, visitando varios “países exóticos”. El recorrido del “crucero” vino determinado por las banderas de conveniencia* de los buques fondeados en el puerto el día de la acción. Este “crucero” fue guiado por un guía turístico, que se centró en las ‘excepciones legales’ que el marco jurídico de estos países implica, revelando cómo los marcos conceptuales y legales que se afirman y defienden dentro de los países democráticos occidentales –en relación con las cuestiones de ciudadanía, derechos laborales, medioambientales, ecosociales y fiscales que se imponen en tierra– se transforman o ignoran en los territorios oceánicos.
En estos buques, que operan como paraísos fiscales, el neocolonialismo y las prácticas esclavistas del siglo XXI se ejercen impunemente.
Entre el 80% y el 90% del volumen del comercio mundial y de las materias primas se transportan actualmente por vía marítima.
*El derecho internacional exige que todos los buques se registren en un país de acogida, determinando el pabellón y las leyes bajo las que operará el buque. Aunque legalmente debería existir un vínculo genuino entre el propietario de un buque y su pabellón, esto no se cumple. Muchos países –como Panamá, Liberia, Malta, Islas Marshall, Bahamas o Belice– ofrecen “registros abiertos”, conocidos comúnmente como “banderas de conveniencia”. Estos estados ofrecen ventajas considerables a los armadores: menos normas de seguridad y medioambientales, la posibilidad de emplear mano de obra extranjera más barata y exenciones fiscales.
La lógica de operar en una jurisdicción para eludir las reglas y obligaciones de otra tiene sus raíces en la forma en que los imperios gestionaban sus flujos de capital y poder.
Considering each ship as a “floating territory” of the state whose flag it flies, the Innocent Passage cruise set out to travel around the world in two hours, visiting several “exotic countries”. The route of the “cruise” was determined by the flags of convenience* of the vessels anchored in the port on the day of the action. The “cruise” was led by a tour guide who focused on the “legal exceptions” implied by the legal frameworks of these countries, revealing how the conceptual and legal frameworks that are asserted and defended within Western democratic countries – in relation to citizenship, labour, environmental, eco-social and fiscal issues imposed on land – are transformed or ignored in oceanic territories.
On these vessels, which operate as tax havens, neocolonialism and 21st-century forms of slavery are exercised with impunity.
Between 80% and 90% of the volume of global trade in goods and raw materials is currently transported by sea.
*International law requires all vessels to be registered in a host country, determining the flag they fly and the laws under which they operate. Although there should legally be a genuine link between a vessel’s owner and its flag, this requirement is not enforced. Many countries – such as Panama, Liberia, Malta, the Marshall Islands, the Bahamas and Belize – offer “open registries”, commonly known as “flags of convenience”. These states offer considerable advantages to shipowners: fewer safety and environmental regulations, the possibility of employing cheaper foreign labour, and tax exemptions.
The logic of operating in one jurisdiction in order to circumvent the rules and obligations of another has its roots in the way empires historically managed their flows of capital and power.
A site-specific intervention in social space co-created with Rosa Casado
A project commissioned by Mèdol Centre d’Arts Contemporànies de Tarragona and Malta Biennale 2026
Photos by Mila Ercoli and Heritage Malta
Graphic design by Honest Barcelona






Artishock, 06.06.2026